Categoría: SOMBRAS
Fuente: Basado en el A.D.A.M.A. y el Libro de Samahel
Significado: “En contra del Sacerdote”, “En contra del Ungido”
Símbolo: Oscuridad del culto a la materialidad y al autoritarismo religioso disfrazado de legalidad
Nombre formado por la partícula ANTI (en contra) y la palabra griega Christos (Ungido, Elegido como Sacerdote del Espíritu); significa pues literalmente “En contra del Sacerdote”, “En contra del Ungido”.
Esta actitud (que provoca Energías Oscuras de odio, celos, muerte, rencor, ira y desprecio) fue personificada a partir del siglo I y II d.c. como un ente encarnado o que se encarnaría con la misión de usurpar al Cristianismo engañando a los incautos, haciéndose pasar por el propio Jesús encarnado en su segunda venida.
También personificaron a todos aquellos que intentaron destruir el Cristianismo incipiente, Nerón y Domiciano, entre ellos (ver en esta web el término 666).
No han habido épocas en las que se considerase la aparición del Anticristo como una realidad encarnada (Martín Lutero según el Catolicismo, y el Vicario de la Iglesia Romana según Lutero), y así sucesivamente ante la aparición de “reformadores” o “reformistas” con respecto al parecer de la Iglesia Romana y adyacentes. Pero la realidad es que Jesús nunca pronunció la palabra Anticristo, ningún texto así lo demuestra, sino los autores posteriores (2 Tesalonicenses 2, y Juan 17,12) quienes se inspiraron en Daniel 11,36 (el cual se refería a Antíoco Epífanes) para referirse a un “Hombre del pecado” o “el Hijo de perdición” que se manifestaría al final de los tiempos ejerciendo contra los creyentes un poder perseguidor y seductor.
Según la parte entregada del Libro del Equilibrio es en sí aquel egregor e individuo negativo que iría contra todas aquellas personas Consagradas (Ungidos) en la Luz, es decir, Irradiadores de Paz, Amor, Consciencia y Libertad; y Comprometidos principalmente con los que son perseguidos por las causas de la Fe, los necesitados de toda índole, los Buscadores y con aquellos que son despreciados por causas racistas, o por distinción sexual.
Oscuridad del culto a la materialidad y al autoritarismo religioso disfrazado de legalidad.