Categoría: LUCES
Fuente: Basado en el A.D.A.M.A. y el Libro de Samahel
Significado: “Juventud del Señor”
Símbolo: Ángel de la Re-Evolución
Ángel de los Meses representante de Mayo y que según los dictados de Humiel tiene como color afín a su Virtud el verde esmeralda, la gema el cuarzo verde o la esmeralda, y el perfume el patchouli (símbolo de Fuerza). Su nombre significa “Juventud del Señor”, y se le ha llamado como Ángel de la “Explosión de la Primavera” y “Bandera de la Dama Blanca Universal”.
Es el protector del principio femenino en cuanto a complemento del masculino, polaridades que el ser humano debe equilibrar.
Fue uno de los múltiples Mensajeros que dictaron el Libro de Samahel en 31º lugar. Páginas 561 y s.s., y 570 y s.s.), y por su condición Energética se halla bajo la Virtud de Laopusem.
Ambriel es el Ángel de la Re-Evolución con todo lo que esto significa. En el capítulo IV del Libro de las 2.000 páginas se nos dice que “viste de Zafiro”, que está probablemente relacionado con una de las gemas del pectoral del Sumo Sacerdote hebreo.
Ángeles de los meses
SELLO
ORACIÓN PARA AMBRIEL:
“En mi mente Cósmica veo la Gruta de la Fecundidad,
el aroma de la Fuerza que es arrastrada por el viento,
el Árbol Sagrado que ahonda sus raíces en la tierra fértil de la Comprensión,
el susurro cristalino de las Emociones al saltar de peña en peña,
y la luz cegadora de la Revolución del Amor.
Mi pasado ha muerto por inanición y he Resucitado a la Sabiduría
que ahora se manifiesta en mi corazón con la Energía verde de Ambriel.
Tómame en tus manos y haz que explosione en miles de Chispas de Comprensión;así estaré en el interior del corazón de todos los humanos.
Tómame en tu corazón y haz que implosione
para así adentrar los Símbolos vivos e Inertes en mi alma
cual estrellas en el momento de su muerte.
¡Oh, Ambriel, Ángel del rostro de la dulzura,
de la Maternidad de la Naturaleza y del beso de Flora,
séme eternamente Propicio, dulce y tolerante!
Hazme brotar nuevo y fuerte en este nuevo período
de la Gran Rueda del Ciclo de mi existencia.
Amén. Amén. Amén.”
