Categoría: RITOS Y RITUALES
Fuente: Basado en el A.D.A.M.A. y el Libro de Samahel
Significado:
Símbolo:
Pirámide simbólica cuya base está sustentada por cuatro fuerzas o pilares, conocidos como los cuatro Ríos de Edem o Ríos del Ser. Estos son; la Fe, la Imaginación Creadora, la Voluntad Constructiva y el Secreto.
La perfecta armonía de estos elementos es la que hace posible la creación, en el vértice superior de la pirámide donde convergen los cuatro, de la llamada “Forma” o “Creación Energética”.
Los cuatro Ríos deben fluir sin estancarse hasta que los objetivos sean cumplidos.
La Fe en nuestros propósitos, desde su inicio en nuestra Imaginación hasta su consecución, es la energía que garantiza nuestros logros.
Todo proyecto, tanto en el terreno material como en el ámbito espiritual, debemos visualizarlo con la mayor claridad posible, con todo lujo de detalles, diseñando un perfecto plano mental, como un arquitecto haría antes de iniciar una construcción.
Pero imaginar las cosas no es suficiente, la cuestión es saber llegar a hacerlas cuando es el momento, sin olvidar que la dejadez y la negligencia son las peores enemigas de la consecución de un proyecto. Por tanto, la disciplina deberá ser nuestra aliada. Pero no una disciplina que imponga obligaciones sino una disciplina que nos dé el hábito del trabajo con libertad, sin confundir las cosas que tenemos que hacer por obligación con las que “queremos” hacer.
Y por supuesto, todo debe estar protegido hasta el final por la energía del Secreto, sin desvelar ni la más leve pista de lo que se está engendrando.
Cualquier fuga en uno de los “Ríos” hará, simplemente, que la “Forma” no llegue a ser una realidad y que el “Efecto” no se produzca.
La llamada “Forma” es una energía viva e inteligente que bien alimentada no se detendrá hasta que el “Efecto” sea una realidad palpable.