SELLO
ORACIÓN
“¡Oh, Rafael!
¡Ángel que tienes Poder sobre todas las enfermedades
y heridas del ser humano;
por tu Nombre de Curación Divina yo te invoco en este día
para que medies entre mi espíritu
y el de los Ángeles de la Luz;
tú que medias entre las virtudes de las personas
y tienes la facilidad de librarnos de los Defectos.
Te vuelvo a invocar
con el fin de que me infundas tu angelical Soplo.
La Salud está en mí.
La Curación está en mí.
La Palabra y Comunicación de Paz está en mí.
La Ayuda de pensamiento, palabra, obra y omisión está en mí.
Tú que Vives en Dios Infalible
por los siglos de los siglos:
¡Estás en mí!
Amén.”
SELLO
ORACIÓN
“Tengo en alto una ración de Agua Viva
para el peregrino que desea saciar su sed de Justicia,
su sed de Aprendizaje y su sed de Amor.
Tengo en mis manos el símbolo de lo nuevo
que ahuyenta a lo viejo.
Mis pies descalzos, Señor Dios,
han caminado por los senderos
de los mundos que sin cesar giran,
para abastecer a la materia de la Salud
que Tú otorgas a los que te lo piden con fe.
Mira con tus impenetrables ojos de Amor
los corazones de los que yo he visto que sufren.
Si la hiel de mi pez sana a los doloridos,
es de justicia que la amargura sea la medicina
que les calme tanto dolor.
Heme aquí de pie ante la Belleza
de lo que Tú has creado con tu explosión de Luz.
Heme aquí con los símbolos del Agua de la Vida
y la medicina para la Muerte.
Tristes he visto a los niños,
apesadumbrados a los hombres
y desvalidos a los ancianos.
Arranco de sus corazones los lamentos
y con la hiel empapo Tus dulces labios
pronuncia una sola palabra
y llévanos ante Tu Morada Primera, Única y Universal.
Inflama a este y otros mundos, para que aunados,
sanemos los espíritus de los que aquí se encuentran.
Ámame, pues yo te Amo y por este Amor aquí fui creado,
para consolar a los que con fe
me piden salud para su cuerpo y espíritu (+).
Que mi bendición sane a todos los que no deseéis estar enfermos.
Que Dios Mi Señor y Vuestro Señor
os otorgue la dicha de morir sanos.
Así sea.”

