REENCARNACIÓN

Categoría: METAFÍSICA Y MÍSTICA
Fuente: Basado en el A.D.A.M.A. y el Libro de Samahel
Significado:
Símbolo:

Según los Textos Angélicos en los que está basado este Glosario, cuando el ser humano deja el cuerpo físico (muere) su espíritu “Contempla” la Luz o Divinidad Una y, si aún no ha alcanzado la correcta vibración Luminosa como para Reintegrarse a Aquella Fuente de la cual Emanó, tomará de nuevo un nuevo cuerpo produciéndose lo que se llama Reencarnación.
Este nuevo cuerpo físico nacerá en el entorno, país, familia y posición en proporción, necesaria y fatal, a lo que sembró durante su anterior existencia; esto es lo que se llama Karma, es decir, una especie de justicia retributiva según la cual nos reencarnaremos, mejor o peor, a causa de la responsabilidad que tenemos de todas las acciones o faltas cometidos por cada nuevo cuerpo o personalidad (apariencias pasajeras que ocultan al verdadero espíritu del individuo) a través de las largas series de renacimientos.
Todas estas reencarnaciones llevan al perfeccionamiento de la evolución humana, a través de sucesivas fases, hasta que llega el momento en que, completamente Libre, su misión consista en ayudar a sus semejantes y cooperar hasta el final de su edad a la Ascensión progresiva de la humanidad.
Concluido este paso, su espíritu, ya Puro, se fusionará con la Unidad Universal o Dios (lo que la ortodoxia de muchas religiones llama; “ir al Cielo o al Paraíso”).
En las grandes religiones históricas de Oriente se incluían e incluyen la enseñanza de la reencarnación. También los judíos y los fariseos creían en ella, y hasta le siglo III d.C. el cristianismo también la conservó.
En los Evangelios Canónicos se hace más de una vez alusión a esta creencia de transmigración, como cuando Juan Bautista es considerado la reencarnación de Elías (Mateo 17, 12-13) o cuando los discípulos le preguntan a Jesús si el hombre ciego había nacido así a causa de sus pecados (Juan 9, 1-2), lo cual equivale a decir que había vivido y pecado antes de nacer ciego; por citar algunas de las referencias.
Tanto en el A.D.A.M.A. y el Libro de las 2.000 Páginas (sobre todo en este último texto) se nos narra, entre otras las reencarnaciones de los Doce Dobles, el Maestro de Justicia, Henoch, el Nuevo Iochanán, y otras tantas personalidades que llevarían a término la Revolución del Amor. Realidades o Símbolos en estas ocasiones, lo que queda claro es que, reiterativamente en los manuscritos se nos desvela que la reencarnación es el síntoma inequívoco del Amor que Dios (llámese con el nombre que se le quiera designar) siente por sus hijos. Sólo de esta manera se puede explicar el porqué no todos nacemos con las mismas condiciones (imposibles de reconciliar en una sola existencia), y dar respuesta a fenómenos que surgen, en apariencia, enigmáticos e incoherentes.
Ver también en esta web el término Karma.