SALAMANDRAS

Categoría: ENTIDADES MÍSTICAS
Fuente: Basado en el A.D.A.M.A. y el Libro de Samahel
Significado:
Símbolo:

Son las Energías que pueblan el Fuego cuyo Rey es el Ángel AREL. Muchos manuales mágicos y cabalísticos las nombran e incluso intervienen en bastantes ritos de Mística Operativa.
Comúnmente, se las representa bajo la apariencia del animal del mismo nombre o de dragoncillos alados e ígneos.
El color que se les asocia es el amarillo, rojo o naranja, tal y como el elemento del que son Energías.

ELEMENTALES

SELLO

Salamandras sello

ORACIÓN DE LAS SALAMANDRAS

Inmortal, Eterno, Inefable y Sagrado Padre de todas las cosas,
que eres llevado sobre el carro veloz de los mundos
que incesantemente giran.
Dominador de los campos etéreos,
donde se halla el trono de tu potestad,
de cuya elevación tus ojos tremendos lo descubren todo
y tus santos oídos lo oyen todo, atiende a tus criaturas,
que tú has amado desde el principio de los siglos,
pues tu áurea, grande y eterna Majestad,
resplandece por encima del mundo,
del cielo y de las estrellas.
Tú estás por encima de todo ello
¡Oh, fuego relumbrante!,
y tú te enciendes y te sostienes por ti mismo,
por tu propio resplandor,
y salen de tu esencia ríos inagotables de luces
que alimentan tu espíritu infinito.
Este espíritu produce todas las cosas
y hace este tesoro inagotable de materias
que no pueden faltar a la generación que rodea,
siempre a causa de las formas sin número de que está rodeada,
y que tú has infundido desde el Principio.
De este Espíritu sacan también su origen
esos reyes muy santos que se hallan en pie ante un trono,
componiendo la corte que te circunda.
¡Oh, Padre universal!
¡Oh, Único!
¡Oh, Padre de los bienaventurados mortales e inmortales!
Tú lo has creado con particulares poderes
que son maravillosamente semejantes
a tu Eterno Pensamiento y a tu Esencia Admirable.
Tú has concedido superioridad a los ángeles
que anuncian al mundo tus verdades.
En fin, tú nos has creado en la tercera categoría
de nuestro imperio elemental.
Nuestra continua preocupación
es la de alabar y adorar tus designios.
Nos abrasamos en el deseo de poseerte.
¡Oh, Padre!
¡Oh, Madre, las más amorosa de las madres!
¡Oh, admirable Arquetipo de la maternidad y del amor puro!
¡Oh, Hijo, la flor de los hijos!
¡Oh, Forma de todas las formas:
Alma, Espíritu, Armonía y Número de todas las cosas!
¡Consérvanos, bendícenos y sénos propicios!.
Así sea”.