ÁNGELES GUARDIANES
También llamados CUATRO GUARDIANES, siendo sus nombres: Miguel, Gabriel, Rafael y Uriel, y que son los Veladores de todo ser despierto o dormido. Otorgan al ser humano el Equilibrio, el cumplimiento de los Compromisos, la Sanación Espiritual y Física, y la Luz respectivamente. Son emanaciones del Ángel Superior Anael cuyo Amor los constituye.
La combinación de las Virtudes de estos ángeles nos invita a trabajar para armonizar en nosotros reflexionando y poniendo en práctica las, al parecer Doce Virtudes, que surgen de su interacción y de las cuales dispone el Caminante en su travesía por el “Gran Sendero”.
Energías: Miguel-Gabriel
Virtudes: “Equilibradamente Valiente”
Aspectos:
Cuando se va a realizar una acción, se calibran las consecuencias de ello.
Ser valiente en la justa medida (no ser cobarde pero tampoco excederse en no tener miedo).
Ser prudente.
Saber osar.
Energías: Miguel-Rafael
Virtudes: “Equilibradamente Sano”
Aspectos:
Carecer de dependencias tanto física como espiritualmente.
Atender la salud en la justa medida, fuera de la obsesión, pero sin descuidarla.
Dominar los vicios sin obsesionarse.
Término medio entre las partes que componen al hombre.
Energías: Miguel-Uriel
Virtudes: “Equilibradamente Luminoso”
Aspectos:
Saber dar la Luz a quien la necesita, de qué manera y cómo.
Irradiar la Luz en la medida que requiera el momento y la persona.
Dar Luz al que esté preparado para recibirla sin llegar a deslumbrar.
Saber “velar” y saber “hablar” en la justa medida.
Energías: Gabriel-Miguel
Virtudes: “Valientemente Equilibrado”
Aspectos:
Cuando se realiza una acción, saber hasta qué extremo se debe llevar a cabo.
Tener el valor necesario para ser o mantenerse equilibrado en la forma que nos dice la Consciencia.
Actuar en consecuencia con lo que nos dicta la Consciencia.
Actuar en tu Consciencia pero teniendo presente el Amor.
Energías: Gabriel-Rafael
Virtudes: “Valientemente Sano”
Aspectos:
Ser valiente para controlar y dominar todo aquello que atenta contra la salud.
Ser consecuente en tus decisiones para no traicionar tu Compromiso.
Tener la voluntad para ser sano.
La voluntad de tu Compromiso para un autodominio armónico.
Energías: Gabriel-Uriel
Virtudes: “Valientemente Luminoso”
Aspectos:
No quedarte la Luz y darla sin temor.
Tener el valor necesario para irradiar Luz cuando tenga que ser.
Ver con claridad para qué sirve la Valentía y cuando usarla.
Decir y hacer en consciencia cuando ello sea necesario.
Energías: Rafael-Miguel
Virtudes: Sanamente Equilibrado
Aspectos:
Mantenerte limpio en tus pensamientos.
Ser equilibrado de “verdad” (no dar sólo la imagen).
Ser “limpio” en tu Equilibrio.
Naturalmente “Puro”.
Energías: Rafael-Gabriel
Virtudes: “Sanamente Valiente”
Aspectos:
Ser limpio en tus acciones.
Ser valiente de forma “limpia”, sin apariencias.
Ser “limpio” en tu Valentía.
Pureza de intención en hacer lo que debes.
Energías: Rafael-Uriel
Virtudes: “Sanamente Luminoso”
Aspectos:
Limpiamente irradiar la Luz porque se posee, sin querer aparentar nada.
Dar Luz para ayudar, favorecer, sin pedir nada a cambio.
“Hacerse Luz” en la comprensión de uno mismo.
Ser “limpio” de sentimientos transmitiéndolos a los demás.
Energías: Uriel-Miguel
Virtudes: “Luminosamente Equilibrado”
Aspectos:
Irradiar Luz a través del Equilibrio, es decir, ser tan equilibrado que la Luz fluya a través de dicha postura.
Ser consecuente con tu Luz sin intentar saber lo que no comprendes.
Irradiar de forma “natural” equilibrio.
Dar ejemplo en tus acciones.
Energías: Uriel-Gabriel
Virtudes: “Luminosamente Valiente”
Aspectos:
Iluminar con tu compromiso, postura o actitud.
Irradiar Luz a través de la valentía, o lo que es lo mismo, ser tan valiente que con ello se irradie Luz.
Ser honesto (íntegro) en tu Valentía.
Iluminar a través del cumplimiento de tu compromiso.
Energías: Uriel-Rafael
Virtudes: “Luminosamente Sano”
Aspectos:
Irradiar pureza a través de tus acciones.
Brillar por lo sano (es decir, llegar a estar tan sano que la Luz se propague con este estado).
Ser sano hasta donde comprendemos.
“Como los coloretes en la cara de un niño”.

